Los sentimientos de un opositor al cuerpo de maestros en estos días previos a una oposición que tiene convocada la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, se basan en dos: indignación y desánimo.
Indignación porque, a día de hoy y cerrado el plazo de inscripción (con unas tasas más del doble de caras que en las últimas), la Consejería de educación sigue negociando con el Ministerio de Hacienda la cantidad de plazas que se tienen que ofertar. 200 propuso Murcia, frente a las 53 que reclama el Ministerio.

